martes, 1 de abril de 2014

II

Volaré sin alas


En caída libre la soledad extenúa mis sueños
ni tan siquiera el Yo que los ampare

¿de qué sirven las manos cuando no abrazan ni acarician?

Amputaré mis brazos, el hacha lamerá su fruto
se abrazará mi sangre al algo…
No, no quiero más carencias
No, no quiero lamentos, no

Zanjar de un tajo el haiku bordado en la palma.
                 Nombre: corazón
                Identidad: silencio
              Traje: olvido

así se hace la vida:
bajó, nació, se fue crucificado
en tanto sus clavos me hacen compañía,
desprenden un aroma rancio, oxidado, decadente
y sigo pusilánime con las muñecas jugando al escondite
sangrando poesía.

Igual se debe hacer un nuevo corte y lacerar la mente
pero, sin manos 
el hacha ya no tiene sentido.


3 comentarios:

  1. En caída libre las personas se ven muy pequeñas, y hasta el viento parece un enemigo. Pero a segundos del impacto un sol nuevo alumbra enloquecido.

    Bss.

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  2. Gloria, como siempre, tus poemas trágicos y bellos dicen muchas verdades

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